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Gerodontólogo: el dentista de los mayores

Entrar en una clínica dental es entrar en un centro de especialidades destinadas al cuidado bucal correspondiente a cada momento y situación. Es decir, puedes ir a implantología a hacerte unos implantes o a rehabilitación para solucionar problemas asociados con la mandíbula o la ATM. Si bien hasta hace unos años esto no era así, ya que ir al dentista era ir al dentista y que el odontólogo de la clínica hiciera su trabajo, fuera lo que fuese: un empaste, una extracción o una ortodoncia, por citar algunos ejemplos.

Ahora, entrar en un consultorio dental es entrar en un centro dotado de todo lo necesario para atender a los pacientes en función de su problema, con profesionales cualificados y especializados en cada tipo de tratamiento. De manera que puedes encontrar al especialista adecuado en cada caso: desde implantólogos hasta odontopediatras, pasando por el que nos implica hoy, el gerodontólogo. Este profesional de la odontología se ocupa de los pacientes cuando llegan a una determinada edad y los cuidados que necesitan difieren de los que necesitan otros grupos de edad.

La gerodontología es esa especialización de la odontología y el gerodontólogo es el profesional que se ocupa de ella. Como el envejecimiento es un proceso natural que conlleva cambios físicos, emocionales y en la salud bucal, esta especialización conoce todos los problemas orales que se pueden producir en la tercera edad y pueden afectar a la sonrisa, a la nutrición, a la comunicación y a la calidad de vida.

La gerodontología u odontogeriatría es la rama de la odontología que se encarga de la salud oral de las personas mayores de sesenta y cinco años, adaptando los tratamientos a las necesidades específicas de esa edad. Como todos llegaremos antes o después a esa edad y necesitaremos los cuidados dentales de un profesional cualificado, vamos a conocer un poco sobre esta especialidad odontológica.

Una especialidad para los mayores

Hemos descubierto la existencia de esta rama de forma casual, aunque no se trata de una novedad, al entrar en la Clínica Dental Garriga a solicitar información. Un equipo experto y comprometido con el mejor servicio, que dispone de toda la tecnología necesaria y tiene un ambiente cálido y acogedor en el que el paciente se siente como en casa, vaya a la especialidad que vaya. En el caso del gerodontólogo, un profesional centrado en la mejora de la salud bucal de sus pacientes mayores.

Esta especialidad se centra en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas orales que padecen las personas mayores. A diferencia de lo que sucede en otras ramas de la odontología, se tiene en consideración que el paciente tenga enfermedades sistémicas propias de la edad, como la diabetes o la hipertensión. También tiene presente la polimedicación, es decir, los fármacos que puede tomar y que pueden causar sequedad bucal o afectar a las encías. Además de adaptarse a las limitaciones físicas de los pacientes con movilidad reducida, artritis o problemas cognitivos. El objetivo principal de estos profesionales es mantener la función masticatoria de sus pacientes, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de las personas de mayor edad.

Dentro de los problemas orales que se pueden presentar en las personas que pasan de los sesenta y cinco años, los más frecuentes son la pérdida parcial o total de dientes que dificulta la masticación y la nutrición adecuada. La enfermedad periodontal es otra de las afecciones que implican la inflamación y pérdida de soporte óseo y puede conllevar la pérdida de dientes e influir en la salud general. Son muy habituales a partir de cierta edad las caries radiculares que afectan a la raíz del diente expuesta a causa de la retracción gingival.

La xerostomía o sequedad bucal, provocada en muchos casos por los medicamentos para la tensión, la depresión o la ansiedad, aumenta el riesgo de caries y la dificultad para tragar. También se producen a partir de los sesenta y cinco años problemas con las prótesis dentales como el desajuste, la incomodidad o dificultades para adaptarse a ellas. El cáncer oral y las lesiones precancerosas son más frecuentes a partir de los sesenta y cinco años, por lo que es fundamental pasar por revisiones periódicas para que se produzca una detección precoz. En las personas que padecen osteoporosis o tienen problemas con el equilibrio, es muy frecuente que se produzcan traumatismos y fracturas dentales.

De manera que un gerodontólogo es el profesional de la odontología que se encarga de todos estos problemas desde la especialización en este tipo de dolencias en determinadas edades.

Los problemas más habituales, sus causas y el tratamiento son:

  • Pérdida dental a causa de periodontitis o caries, tratada con prótesis removibles, fijas o implantes.
  • Enfermedad periodontal debida a la placa bacteriana o a una higiene deficiente, que se trata con limpieza profesional y cirugía periodontal.
  • Caries radicular que se produce por retracción de las encías y xerostomía, que se resuelve con restauraciones o flúor tópico.
  • Xerostomía a consecuencia de la medicación y la edad, para lo que se recurre a enjuagues, saliva artificial e hidratación.
  • Mal ajuste de la prótesis por uso prolongado o reabsorción ósea, con un tratamiento de rebasado, sustitución o implante.
  • Cáncer oral por alcohol, tabaco o la edad, con un diagnóstico precoz y derivación a oncología.

Tratamientos más habituales de la gerontología para los problemas más habituales de los mayores

Vistos los problemas que presentan las personas mayores de sesenta y cinco años, las causas que los producen y las opciones de tratamiento, toca conocer esos tratamientos un poquito mejor.

Las prótesis removibles son las que se utilizan para reemplazar los dientes perdidos y devolver la función masticatoria. Con las prótesis fijas y los implantes dentales se reemplazan igualmente esas piezas perdidas y se recupera la función masticatoria. Son cada vez más demandadas por los adultos mayores activos que tienen una buena salud en general.

Los tratamientos periodontales controlan las encías inflamadas o la enfermedad periodontal avanzada. Con la terapia para la xerostomía se proporciona saliva artificial, se realizan enjuagues específicos y se pauta una dieta hidratante.

En cuanto a las restauraciones y coronas, se recurre a ellas cuando se trata de reparar caries radiculares o fracturas. La detección precoz del cáncer oral no es un tratamiento, pero sí un seguimiento que implica las revisiones periódicas adecuadas para realizar la exploración de la mucosa, la lengua y las encías.

Esta especialización odontológica supone una serie de beneficios para las personas mayores de sesenta y cinco años, ya que permite mejorar la masticación y la nutrición, favoreciendo una dieta equilibrada. Al mismo tiempo, previene posibles infecciones y complicaciones a nivel sistémico, ya que la salud oral se encuentra vinculada a las enfermedades cardíacas y la diabetes. Como en todo momento de la vida, una buena salud bucal y una bonita dentadura mejoran la autoestima y la comunicación, influyendo en la vida social. Con la consiguiente mejora de la calidad de vida, ya que permite a las personas mayores que disfruten de la alimentación, el habla y las relaciones personales.

Algunos de los cuidados más adecuados y de carácter preventivo para las personas de mayor edad son los que siguen a continuación:

  • Cepillado adaptado a la edad, con cepillos eléctricos o de mango ancho para facilitar la sujeción y el agarre.
  • Uso de hilo dental, cepillos interproximales o irrigador, sobre todo si se lleva prótesis o implantes.
  • Enjuagues para boca seca con flúor y sin alcohol.
  • Llevar una dieta equilibrada, evitando el exceso de azúcar y alcohol, favoreciendo el consumo de frutas y verduras.
  • Revisiones periódicas realizadas una vez cada seis meses.
  • Prótesis limpias, correctamente enjuagadas y cepilladas a diario.

Estas prácticas son muy sencillas y fáciles de llevar a cabo, por lo que las personas de mayor edad pueden estar tranquilas si las llevan a cabo sin que supongan mayor esfuerzo y gozar de una excelente salud bucal. En caso de no ser así, ya saben que existe un dentista especializado en los problemas que se pueden producir a esa edad.

Con el paso de los años, el cuerpo cambia y, por lo tanto, cambia la cavidad oral. En consecuencia, los cambios que se producen pueden ser bastante significativos. Un desgaste excesivo de los dientes, ya que con el paso del tiempo los incisivos pierden su forma natural y las muelas sus cúspides. Este desgaste tiene un tratamiento sencillo mediante reconstrucciones, lo que permite recuperar el contorno natural del diente. Otro de los problemas difícilmente evitables es el oscurecimiento de los dientes, debido a la formación de dentina secundaria en el interior del diente, disminuyendo su transparencia y color. Se trata con blanqueamientos o carillas en caso necesario.

Poco más podemos añadir sobre esta especialidad de la odontología que se encarga de adaptar los tratamientos existentes para las personas de mayor edad. Se trata de una disciplina que no tiene más de treinta años y no ha recibido hasta ahora el interés suficiente por parte de los profesionales del sector, algo que está cambiando, ya que la población adulta necesita cuidados odontológicos adaptados a su edad, del mismo modo que los más pequeños.

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