
Perder un diente ya no es lo que era. Un repaso por la accidentada (y curiosa) historia de la implantología
Durante siglos, perder un diente ha sido una parte cotidiana de la vida de las personas. Evidentemente, nadie esperaba como algo deseado que se le cayese una muela, pero tampoco era ninguna tragedia, si no, más bien, un hecho asumido, casi como perder el pelo o que te fallaran las rodillas al llegar a cierta edad. La gente lo aceptaba










