Los principios que todo padre debe enseñar a su hijo

Los principios que todo padre debe enseñar a su hijo
24 septiembre, 2019

La educación es una de las armas más eficaces que le podemos dar a los hijos, ya que el dinero y los bienes importan, pero no generan un beneficio tan profundo como el conocimiento. Y educar es algo muy complicado, porque cada método de enseñanza genera unos resultados diferente.

El resultado es importante, porque no es lo mismo una educación basada en un sistema de enseñanza basado en que los estudiantes aprendan con miedo (como ocurría hace muchos años), que un sistema de enseñanza que apuesta por orientar al niño hacia lo que le apasiona para potenciar esa habilidad o conocimiento.

De esto es muy consciente la academia Copiota, que durante quince años ha creado y depurado un método de enseñanza que permitirá aprender a través de un sistema en el que la motivación se refuerza para conseguir que los conocimientos se adquieran de manera piramidal hasta alcanzar la cima.

Pero una gran parte de la educación no se aprende en la escuela, sino que se aprende en casa. Los niños aprenden de lo que ven en los mayores, y es importante fomentar unos principios que permitan a los niños a crear una vida basada en principios que les impulsen.

Y hoy en día, mas que nunca, se buscan personas con principios para las posiciones decisivas, porque los principios de un líder se transmiten a las personas subordinadas. Por eso, es importante determinar cuáles son los valores que se deben de transmitir, y sobre todo no caer en el error de que estos errores se aprenden en las escuelas.

Unos principios sólidos son la clave para el éxito

Amistad: La amistad es algo mas que un afecto, es amor. Es una perspectiva moral. La amistad tiene sus exigencias: Franqueza, apertura, capacidad de aceptar críticas y halagos, lealtad, sacrificio, etc. Suele surgir de intereses y metas comunes. Un amigo es mucho más que un conocido. Se requiere mucho tiempo y esfuerzo para establecerla y gran trabajo para mantenerla. Los padres no son amigos, los padres son padres por encima de todo y de una forma muy superior. A un amigo lo pueden rechazar, a un padre no.

Autodisciplina: Quiere decir, discípulo de uno mismo. Es imprescindible para mantener el control sobre nuestra vida y desarrollo. Con élla conseguiremos la formación de hábitos mediante la puesta en práctica. Podremos plantearnos desafíos que nos permitan obtener los logros propuestos. Nos ayuda a tener orden y rigor en nuestras cosas.

Compasión: Es un valor que tiene en cuenta la realidad de otras personas. Es bondad, benevolencia, amistad. Es una actitud hacia la camaradería, la unión y el compañerismo en los momentos difíciles. Auxiliar al que está en desgracia. Modera el egoísmo virulento del individuo. Lo contrario es lo divisorio: racismo, sexismo, chovinismo, el pecado de omisión, etc.

Coraje: El coraje consiste en saber que es lo que se debe temer. Lo contrario del coraje es la temeridad, que algunos la confunden con la falta de miedo. El coraje en las personas bien formadas, sale a relucir frente a las injusticias. Realizando actos de valentía, nos volvemos valientes y cuanto mas valientes somos, mas capacidad de resistencia poseeremos. La razón sirve para actuar con inteligencia, ante situaciones desafiantes.

Fe: Es la virtud teológica que añade una dimensión trascendente a la vida moral de la humanidad y une a la gente, de una manera inimitable por otros medios. Para los fieles de cualquier credo religioso, es una fuente de disciplina, poder y sentido de la vida. Las grandes regiones, ofrecen anclas sólidas para los que andan a la deriva, pues ofrecen estabilidad social y desarrollo moral, tanto al individuo como al grupo. La fe proporciona a quienes la practican: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, generosidad, fidelidad, afabilidad y disciplina.

Honestidad: Es la capacidad de decir y hacer la verdad. La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás, pero necesita practica y estudio para conseguir la integridad. La mentira es una fácil herramienta de ocultamiento y cuando se emplea a menudo degenera en un vicio maligno. Es imprescindible para las relaciones humanas, para la amistad y para la autentica vida comunitaria. El engaño produce mucho mas daño, que las dificultades que acompañaban a la honestidad.