Los niños sin caries

Los niños sin caries
16 enero, 2019

Se habla mucho de la caries y sus nocivos efectos en los niños. La importancia de contar con una dentadura sana es fundamental y a la hora de dar soluciones a los más pequeños  aquí en Toledo los medios han hecho que la Clínica ZM sea noticia por un programa de prevención dental infantil para disminuir el porcentaje de caries infantil, algo que particularmente interesante y que me llevó a confiar en ellos, primeramente para que mis dos hijos fueran a tratarse y para que una vez vistos los buenos resultados, nosotros, los papás también nos decidiésemos a ponernos en sus manos.

Lo números en Toledo no los conozco, pero si que en el Heraldo leí que la caries llega a afectar al 33% de los niños que tienen menos de cinco años en nuestro país, un porcentaje que lleg a ser del 40% en los menores de 15 años, así como al 95% en los adultos con más de 30 años y al 100%  en las personas mayores según las informaciones del Consejo General de Dentistas.

La caries, una de las principales patologías bucodentales

Podríamos decir que la caries y las enfermedades periodontales son de las enfermedades que más se ven. A nivel europeo, Suecia ha sido la que ha tenido mejores resultados a l ahora de afrontarla con un programa de prevención que se ha basado primordialmente en solucionar las necesidades de los pacientes. Algo que en la Clínica ZM de Toledo repitieron y por esto me terminé de animar a ponernos en sus manos.

Los niños son uno de los colectivos que más afectados se ven por las caries durante todo el periodo de crecimiento, por lo que pasan a estar entre los principales grupos de riesgo que están entre los seis y los catorce años de edad.

Eso sí, cada grupo tiene una serie de necesidades a la hora de afrontar este tipo de afección. Es necesario dejar claro que la educación es importante cuando se quieren adquirir una serie de costumbres para que los niños tengan esos hábitos importantes en su día a día.

Esta iniciativa lo que ayuda es a que los niños comprendan lo importante que es tener una buena higiene a nivel bucodental y que las visitas al dentista se realicen con la frecuencia necesaria. Así se demuestra, que si se educa orientando a la salud y las medidas preventivas especializadas y con una individualización, es bastante más sencillo que se preserve la salud bucodental.

¿Qué pautas deben seguir?

Según el colegio de ondotólogos toledano, algunas pautas interesantes que deberíamos todos seguir para controlar la caries serían

  • Cepillado de nuestros dientes cada vez que se come o como mínimo tres veces diarias.
  • El cepillado no es suficiente. Hay que usar cepillo interdental e hilo dental para poder sacarse los restos de la comida que se quedan entre los dientes. Por lo general, solemos cepillarnos demasiado rápido y se olvida que entre os dientes quedan resto de comidas.
  • Utilizar un colutorio o enjuague bucal que tenga fluor. Los que se recomiendan para niños son buenos para los pequeños y también para nosotros los mayores.
  • Ingerir agua en grandes cantidades. No tener la hidratación debida, puede que implique el aumento de la placa bacteriana o problemas a nivel de la inflamación de encías o que se cree caries.
  • No beber o moderar el ingerir bebidas ácidas, carbonatadas, azucaradas o alcohólicas, sin olvidarnos la limpieza de los dientes adecuada después de haberlas ingerido.
  • En caso de que no podamos dejar de fumar, que sería lo más adecuado para cuidar nuestros dientes, intentemos moderarlo y controlarlo. Para ello deberás recordar que en el 100% de los casos, el fumador se quedará antes sin dientes que el que no fume. Recordemos que el tabaco termina destruyendo las encías.

Como ves, merece la pena contar con un buen método de prevención que forme parte de la educación y que implique a niños y padres a la hora de garantizar que las sonrisas puedan llevarnos a un futuro donde el protagonismo sea para una salud bucodental perfecta.

Si se previene cuando estamos ante la segunda maduración del esmalte, es altamente probable que haya muchas probabilidades de que las superficies de los dientes puedan mantenerse intactas a lo largo de nuestra vida.