Hábito de lectura en los niños

Hábito de lectura en los niños
3 febrero, 2014

Un desierto, un castillo bajo el mar o en época futurista, un paisaje inventado donde crecen árboles al revés o estos hablan. Crear un mundo en el que los niños se diviertan, se identifiquen, aprendan sobre el entorno que les rodea o simplemente estimulen su imaginación son algunos de los propósitos de los escritores de cuentos infantiles que a través de una correcta distribución de libros consiguen llegar a los más pequeños.

La lectura ha sido siempre, es y será sinónimo de desarrollo intelectual, cultural e incluso económico. Y recientemente la ciencia confirma que sólo trae beneficios positivos para el crecimiento de un niño. De esta manera, mejora la comprensión, el aprendizaje y progreso lingüístico y ejercita el cerebro, según los resultados en común de diversos estudios. Tan fácil como iniciar una búsqueda en Internet sobre cuáles son los beneficios de la lectura para que el buscador nos devuelva cientos de referencias.

Por ello, es tan importante que las futuras generaciones crezcan leyendo, aumentando su conocimiento a través de la lectura gracias a una buena distribución de libros en cada localidad. Pero, ¿realmente leen los niños españoles? Una estadística elaborada por la Federación de Gremios de Editores de España revela que en el año 2012 el 84,6% de los niños entre 10 y 13 años lee libros en su tiempo libre, de los cuales el 77,2 lo hace diaria o semanalmente. Unos datos positivos a los que hay que añadir que siempre serán mejores si fuera aún más alto el índice de niños que leen constantemente. Y es que todos los más pequeños también tienen derecho a vivir las aventuras y las anécdotas que les ocurren a los protagonistas de sus libros preferidos.

No obstante, no es fácil que un niño asocie la lectura como algo divertido, como algo gustoso. El hábito de lectura suele diferir según los niños, ya que sus experiencias con los libros pueden ser distintas. Por ello leer un libro es algo que hay que inculcarles desde pequeños. Y los padres deben tener en cuenta que inculcar significa, según el diccionario de la Real Academia en su tercera acepción, “infundir con ahínco en el ánimo de alguien una idea, un concepto”. Por tanto, los expertos, profesores y pedagogos desaconsejan absolutamente que la lectura sea una obligación para los pequeños.

Asimismo, recomiendan una serie de pautas y trucos para que los niños crezcan con el libro bajo el brazo por gusto y decisión propia. Se trata de un proceso al que deben acostumbrarse cuando empiezan a desarrollar su aparato psicomotor y empiezan a expresarse artísticamente. Y por supuesto, la mayor parte de responsabilidad en inculcar hábitos de lectura en los niños son los padres. Predicar con el ejemplo es importante: los adultos siempre son modelo y referencia para niños y jóvenes, por lo que hay que leer delante de ellos.

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Otro truco para estimular el acercamiento a los libros es anteponer la sugerencia a la obligación. Elegir un momento relajado para leer y escoger un libro que les guste también favorece que los niños se aficionen poco a poco a la lectura. Y he aquí un importante punto: encontrar qué temática, qué estilo les gusta más. Una buena distribución de los libros en casa, en la estantería y también en las librerías hará sencilla esta tarea dando a elegir al niño, aunque también hay que escuchar el consejo de profesores y expertos.

El barco de vapor, Susaeta y otras editorales y firmas de distribución de libros han formado parte de las infancias de muchos jóvenes y adultos actuales. Sin embargo, los tiempos cambian y ahora son las nuevas tecnologías las que ayudan a mejorar la red de distribución de libros y la que de alguna manera también sirven de herramienta para la estimulación a la lectura cotidiana de las futuras generaciones.

Actualmente existen además nuevas formas de enganchar a los niños a la lectura: los ebooks o las tablets que tanto gustan a los pequeños para los juegos, pueden ser el elemento perfecto para relacionar juego y lectura. De esta manera, el estudio de la Federación de Gremios de Editores de España, anteriormente referenciado, indica que el porcentaje de entrevistados que poseen un eReader es del 9,7%. Aunque aún no está extendido, sí hay que tenerlo en cuenta, ya que las generaciones nativas digitales empiezan a crecer ahora.

En definitiva, la lectura, tan presente en la humanidad desde hace siglos, se convierte en una práctica a transmitir, de manera que en el día de mañana los saberes de las futuras generaciones tengan su origen en una buena historia.

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