Tratamientos homeopáticos para los peques

Tratamientos homeopáticos para los peques
26 diciembre, 2016

La homeopatía es un tipo de medicina alternativa fundada por S. Hahnemann, fundamentada en la teoría de que lo semejante cura lo semejante, ya enunciada por Hipocrates: “La enfermedad es producida por los semejantes y por los semejantes el enfermo encontrará la salud (similia similibus curantur)”.

La homeopatía va más allá alivio sintomático, busca la sanación integral del paciente, teniendo en cuenta las circunstancias particulares que rodean a cada uno, su estado de salud física, mental y emocional, así como su forma de comportarse y manejar sus problemas. Se trata de ayudar al paciente a encontrar la armonía perdida.

Los tratamientos homeopáticos no tienen contraindicaciones, efectos secundarios, ni presentan interacciones con otros medicamentos, por lo que hasta los más peques pueden consumirlos sin ningún problema, ya sea para tratar una enfermedad aguda, crónica o una infección. Aquí en Barcelona tenemos la farmacia Ramón Ventura, formada por profesionales de la salud, farmacéuticos especialistas en homeopatía, fitoterapia y nutrición y centrada, desde hace más de una década, en el consejo y asesoramiento de productos naturales utilizando en especial homeopatía, fitoterapia y realizando pruebas de intolerancia alimentarias. Disponen de una amplia y variada gama de productos naturales destinados a restablecer el equilibrio integral de sus clientes, tanto de niñ@s como de adultos.

Muchos padres y madres están apostando por este tipo de tratamientos para el cuidado de sus hijos como alternativa a la medicina tradicional, o bien combinados con ésta, debido al alto grado de seguridad que ofrecen, aunque es fundamental consultar siempre a un o una especialista en homeopatía antes de comenzar con su administración. Al no producir ningún tipo de toxicidad, la homeopatía no presenta ningún riesgo para los bebés, pudiéndose administrar incluso a recién nacidos, pero siempre bajo prescripción médica.

La eficacia de los tratamientos homeopáticos está sobradamente demostrada en  casos de gripe, catarros, diarrea, dolores, golpes, alergia, dermatitis, eczemas, conjuntivitis asma, reuma, ansiedad, depresión, insomnio y en todo tipo de infecciones recurrentes tan frecuentes en los niños y niñas, ya sean estas de las vías respiratorias, del oído, urinarias…

¿Cómo empezar a administrar homeopatía a tu hijo o hija?

Si eres de las personas que han optado por administrar tratamientos homeopáticos a los más peques de la casa, pero no sabes cómo tienes que hacerlo, aquí encontrarás información que espero te sirva de ayuda.

Antes de empezar con el tratamiento, has de llevar a tu niño o niña a un médico especialista en homeopatía, que tras una evaluación inicial que comienza con una entrevista acerca de la historia médica del paciente y de su familia, sus modos de comportamiento, su personalidad, sus hábitos de sueño y alimentarios, el especialista construye un perfil del paciente y le prescribe el tratamiento homeopático correspondiente.

La consulta al especialista es fundamental y totalmente necesaria, por lo que nunca jamás deberás comenzar a administrar a tu niño, niña o bebé, ningún tratamiento homeopático sin haber sido determinado por éste. No olvides que no debes imitar a otros padres y madres que han administrado determinado tratamiento homeopático a sus hijos e hijas y que resultó ser altamente efectivo para curar una enfermedad o infección que también padecen los tuyos, ya que cada persona es diferente, y diferente ha de ser también su tratamiento.

Puedes administrar homeopatía a tu pequeño o pequeña durante largos periodos de tiempo, debido a que no provoca ningún tipo de efectos adversos, ni contraindicaciones, preferiblemente disuelta en el biberón, en el zumo, agua, etc…

Los tratamientos homeopáticos son totalmente seguros y eficaces, por lo que su administración es especialmente recomendable en aquellas personas que corren un mayor riesgo de sufrir algún tipo de efecto secundario provocado por los medicamentos convencionales, como las mujeres embarazadas, las personas ancianas o los niños y niñas pequeños.

En bebés y niños menores de 2 años se recomienda su administración en gránulos disueltos en el biberón, zumo o agua, y a partir de esta edad, tienes la opción de continuar dándole los gránulos, o bien disueltos en líquido, o bien dejándolo actuar directamente en su boca, o también puedes darles el tratamiento de gotas, jarabe, comprimidos…

Este tipo de tratamientos pueden ser administrados solos o combinados con otros medicamentos tradicionales, ya que no manifiestan reacciones ni contraindicaciones.