Niños y mascotas: Cómo convivir

Niños y mascotas: Cómo convivir
6 noviembre, 2017

Son muy habituales las casas donde conviven niños y mascotas. En algunas ocasiones eran primero los animales los que estaban, y la pareja decidió aumentar la familia. En otras ocasiones es al revés, los niños ya están pero se decide adoptar una mascota. Cada vez hay más perros en una perrera esperando su oportunidad. ¿Qué hacer en estos casos? Pues aquí os vamos a dar una serie de consejos para hacer que la convivencia sea óptima.

Lo que hay que tener claro es que los niños y las mascotas tienen que interaccionar, pero siempre controlando la interacción al menos al principio, ya que si la mascota recibe un estímulo negativo como un grito o una mano alzada o un movimiento rápido, aunque el niños esté jugando, el animal puede reaccionar con miedo o de forma negativa. Desaconsejamos especialmente y expresamente los perros potencialmente peligrosos con niños. No es la primera vez que ocurre una tragedia.

Consejos

Como te decía, si ya tengo niños y lo que he hecho es adoptar un perrito o gatito, mejor si cachorro o gatito joven. Los animales jóvenes crecen normalizando lo que les rodea, por lo que, generalmente aceptarán sin problema a todos los miembros de la familia.

Debemos enseñar a los más pequeños la forma de acercarse, que debe ser siempre amigable, tranquila, y debemos premiar a nuestra mascota después.

Está prohibido que el perro se suba a la cama del niño, o esté siempre cerca de la cuna. Algunos perros desarrollan un comportamiento hiperprotector hacia el bebé, al que identifican como una cría y puede llegar a ser un auténtico problema.

Irnos de viaje no tiene que ser un problema. Incluso si nos vamos de vacaciones y tenemos que coger un avión hay que llevar a la mascota. Empresas como Animales por Avión se encargan de un traslado perfecto, seguro y económico.

Hay que tener una zona de la casa para que los animales puedan estar tranquilos sin que los niños les “incordien”.

Hasta que el niño crezca un poco y pierda el comportamiento de bebé o niño pequeño (chillar, tocar todo, corretear haciendo ruido, etc.) hay que mediar entre mascotas y  hijos por el bien de ambos. El niño nunca debe tocar el hocico o la cola del perro con brusquedad y menos sin la supervisión de los adultos. Se le debe enseñar tanto al cachorro como al niño cuáles son los juguetes que le corresponden a cada uno.

Obligaciones

Y nosotros como padres también tenemos unas obligaciones. Por ejemplo mantener desparasitados a los animales cada 2 meses si hay en casa un niño menor de 5 años, y si es preciso, comunicárselo al pediatra o al veterinario y comentarle si requiero algún cuidado especial. Por supuesto, los niños deben de lavarse las manos bien después de interactuar con las mascotas de la casa y especialmente se debe evitar el lamido del animal en las mucosas del niño, cerca de la boca o de los ojos por ejemplo.

Hay que ver desde el momento que no se trata de un objeto decorativo, pues la relación que se va tejiendo entre ellos hace que se reconozcan, acompañen, respeten y quieran desde el momento en que el animal o el niño llegan al hogar, todo esto se acentúa durante cada periodo de la vida de cada uno. La convivencia es posible.