Aprender a nadar a edad temprana

Aprender a nadar a edad temprana
7 octubre, 2016

Según l@s expert@s, l@s niñ@s que se familiarizan con el agua cuando son bebés, es decir, entre los dos y tres meses de vida, desarrollan más aptitudes para el deporte y la movilidad que el resto de l@s niñ@s. Desde el momento de la concepción, el ser humano, nada en el líquido amniótico del interior de su madre, por eso es normal que l@s bebés se relajen tanto a la hora del baño, ya que les traslada a ese instante previo a la vida o a esa vida intrauterina en la que se sentía feliz.

Pero aunque la mejor edad para un primer contacto con el agua es alrededor de los tres o cuatro meses, se aconseja que no sea hasta los tres años cuando el niño o la niña comiencen a nadar.

Mi hermana tiene un niño de 3 años, está muy acostumbrado al agua y le encanta, y ahora es el momento ideal para que aprenda a nadar. Así que han decidió llevarla a clases de natación en una escuela estupenda en la que imparten clases a l@s bebés acompañad@s de sus madres y/o padres.  Otras escuelas, en cambio, no son partidarias de que las madres y padres acompañen a sus hijos en el aprendizaje, sino que opinan que este será más efectivo si se deja en manos de monitores expertos, aludiendo que algunas veces interfieren en los métodos de enseñanza, y por tanto sería perjudicial para un aprendizaje óptimo.

Tanto ella como mi cuñado están encantados con la experiencia y por eso se han puesto a mirar en internet para hacerse con una piscina para su hogar y así, en cuanto llegué el calorcito, poder seguir practicando juntos en la intimidad del hogar o rodeados de familiares y amig@s. Finalmente han elegido las fantásticas piscinas de poliéster reforzado de DTP. Su avanzado sistema de fabricación, a la vanguardia europea, y el más riguroso control de calidad para asegurar que su piscina cumpla con las medidas más altas de seguridad y fiabilidad, exigidas por la UE les convierten en líderes en la fabricación de piscinas de poliéster reforzado. Además se encargan de todo el proceso, desde el diseño y la construcción de piscinas de poliéster hasta el traslado y la instalación en el hogar, garantizando la mayor durabilidad del mercado. También ofrecen el asesoramiento técnico necesario para resolver las posibles dudas que pudieran surgir.

Los beneficios de aprender a nadar desde niñ@s

Existen un montón de buenos motivos para aprender a nadar y si se hace a una edad temprana, sobre los tres o cuatro años, favorecerá la futura capacidad del niño o de la niña para aprender de forma fácil y eficaz cualquier otro deporte.

Para empezar, la natación es uno de los deportes más completos que existen, aumenta la flexibilidad, la resistencia y la coordinación de movimientos. Además de aportar innumerables beneficios al cuerpo, también incide de manera muy positiva en la salud mental, ya que es una actividad relajante y desestresante, que ayudad a conseguir una perfecta armonía entre el cuerpo y la mente.

La práctica de la natación involucra un montón de músculos, con lo que se conseguirá que éstos se muestren más flexibles y por tanto más estilizados. También es una práctica beneficiosa para el fortalecimiento de los pulmones y el corazón

Además la natación favorece el desarrollo cognitivo y el aprendizaje, a la vez que aumenta el cociente intelectual del niño o la niña.

Iniciarse en este completo deporte a una edad temprana favorece las relaciones sociales con l@s otr@s niñ@s y las relaciones afectivas con las mamás y papás, en caso de practicarse con ell@s.

Queridas mamis y papis, si habéis decidido practicar la natación con vuestros hij@s recordad que también es muy beneficiosa para vosotros, ya que ayuda a combatir el estrés y la ansiedad, además de ayudar a cuidar la salud del cuerpo y de quemar calorías de forma eficaz y sana. No olvidéis nunca de hidrataros a la hora de realizar alguna actividad física o deportiva y de seguir una dieta saludable reduciendo al máximo el consumo de grasas saturadas, azúcar, café, tabaco, alcoholo, drogas o medicamentos.